Las relaciones de pareja se basan en vínculos emocionales que se fortalecen a través de la comunicación. Durante la etapa del enamoramiento todo parece ser positivo. Con el tiempo, la relación se va transformando hasta llegar a la fase del
amor verdadero.
En ella se acepta al ser querido tal cual es. Si quieres construir una unión sólida y estable, hay algunos
temas de conversación que no puedes ignorar. Muchas veces pueden resultar complejos o incómodos. Una vez que se hayan abordado con honestidad, tendrás una visión más clara de las intenciones y el funcionamiento de tu pareja.
Lo que no se puede callar
Cuando dos seres humanos se conectan sentimentalmente, intercambian sus gustos, sus creencias y expectativas de vida. Se trata de un proceso delicado en el que debes encontrar un equilibrio entre las afinidades y las diferencias. La “oxitocina” conocida como
hormona del amor, se estimula por la atención, el contacto físico y la armonía. Cada fase de la relación requiere de un
diálogo abierto para sobrellevar las inquietudes. Un ejemplo muy concreto es si conociste a tu media naranja en una
página web para encontrar pareja como Quieres Jugar Conmigo. Luego surgirá la pregunta de si seguir usando o no este espacio, como una oportunidad para
explorar travesuras mutuas o como una ventana para
experimentar con terceros. La monogamia no es la única forma de amar.
Las parejas postmodernas como los poliamorosos, los swingers o los flexisexuales así lo demuestran. Esta es una
discusión polémica, que sólo puede aclararse por medio de la honestidad. No existen reglas ni formatos para
la pareja ideal. Sólo una
comunicación de calidad, garantiza el desarrollo de una relación sana y próspera. A continuación te contamos cuáles son los
temas de conversación que toda pareja debe tener.
Planes a futuro, aspiraciones y metas.
Cada uno tiene sus propios objetivos académicos, personales y laborales. Desde el noviazgo es necesario aclarar cuáles son las metas individuales de los integrantes de la pareja. Al conocerlas a fondo, se puede evaluar de qué forma se pueden vincular los objetivos de cada quien en un
proyecto común. Los planes que implican viajes frecuentes, largas estancias en el extranjero, estilos de vida poco tradicionales o jornadas de trabajo muy intensas, pueden generar problemas si no se hablan desde el principio. El objetivo es que ambos establezcan las
reglas del juego logrando un consenso en el que ambos alcancen la plenitud y felicidad.
Distribución de las tareas del hogar
La convivencia es un desafío. Implica una serie de responsabilidades que definen la armonía y la
estabilidad de un hogar. Cuando dos personas deciden vivir juntas, es imperante hacer una repartición de las tareas y obligaciones que cada quien tiene en la rutina cotidiana. La compra, la cocina, la limpieza o lavar la ropa sucia, son sólo algunos de los tópicos que deben definirse para
evitar problemas. Habla con tu media naranja sobre lo que mejor se te da. Puede que tu seas bueno cocinando y el otro sea mejor haciendo las compras. Encuentren una planificación que les ayude a sobrellevar las actividades de la casa de una manera justa y positiva para ambos.
Economía familiar
La situación financiera suele ser uno de los problemas que más afecta a todo tipo de parejas, sean tradicionales o no. Si ambos tienen ingresos, es de suma importancia repartir los gastos de manera equitativa. Entre ellos están el pago del alquiler, la adquisición de víveres, los servicios como la electricidad o Internet, entre otros. Las
discusiones por temas financiero, tienen graves consecuencias en la estabilidad de la pareja. No dejes acumular la incomodidad por este tipo de situaciones. Es mejor aclarar y proponer
soluciones oportunas.
La sexualidad
Existen múltiples formas de vivir una
sexualidad sana. Cada relación es única. La intimidad será mucho más satisfactoria si cada uno se atreve a hablar abiertamente sobre sus preferencias, sus fantasías y sus limitaciones. La única forma de conocer bien a tu amante, novio o esposo, es establecer las condiciones para que cada uno pueda expresarse libremente y en confianza. Ambos deben sentirse cómodos y satisfechos con sus
encuentros sexuales. Respetarse y compartir honestamente sus gustos y necesidades, es la única forma de mantener una relación armónica y placentera.
Conclusiones
A veces conversar cuesta. Hay tópicos que prefieres no tocar o que pueden resultar duros e incómodos. Pero ignorarlos sólo traerá consecuencias negativas. Tu relación necesita unos buenos cimientos. El camino para lograrlos es
conociendo bien a tu compañero. Compartiendo lo que fuiste, lo que eres y lo que deseas ser. No importa si se encontraron por Internet en
Quieres Jugar Conmigo, si son amigos de toda la vida o si se conectaron en una cita a ciegas. Hablar con el corazón en la mano de las cosas buenas o las cosas malas, es el secreto para ser felices.